Extendida por una meseta que se alza sobre el valle del alto Ródano, Crans Montana es el epicentro de un escenario privilegiado. Este complejo turístico se abre como un balcón que muestra los Alpes berneses en su horizonte norte y las montañas del Valais en el sur. Con todo, lo mejor aguarda sobre la nieve. Casi doscientos kilómetros de descensos que son atendidos por 30 remontes de alta capacidad.
Crans Montana es casi imposible hacer colas. Los remontes son excelentes, modernos y casi se puede recorrer todo el dominio esquiable sin necesidad de tomar otro remonte que telecabinas o teleféricos.