La estación de Boí Taüll, en el techo del Pirineo, donde las montañas parecen acabadas, se esconde una estación de esquí. La estación de Boí Taüll destaca por la cantidad de pistas rojas, por estar dibujada en una sola vertiente y por la delimitación cuidadosa de las pistas que ofrecen mayor seguridad a los esquiadores y snowborders que se acercan para disfrutar de la mejor nieve del Pirineo.