una de las estaciones míticas en el mundo del esquí. Pero, al menos en este caso, la fama está del todo justificada. La postal es un típico pueblo alpino suizo, rodeado por un impresionante paisaje de alta montaña con más de 30 picos que superan los 4,000 metros de altitud. Entre ellos el Matterhorn, posiblemente la montaña más bella del mundo. Y unas magníficas pistas de esquí, con un dominio de gran tamaño y unos desniveles escalofriantes. Por todo ello parece cierta la clásica afirmación que "un esquiador no conoce los Alpes hasta que no ha esquiado en Zermatt”.