La Molina, situada en la comarca de la Cerdanya, es la estación con más tradición entre los esquiadores catalanes y una de las más completas por sus servicios e infraestructura.
La entrada en funcionamiento de un telecabina- Alp 2.500- que permite reabrir las importantes pistas de Tosa d'Alp y conectar con la vecina estación de Masella ha dado lugar a un dominio esquiable de 100 Kilómetros ofreciendo una de las mayores áreas de esquí del Pirineo.